. . . Destylou - Desaparecidos

Este blog pretende ayudar en la medida de lo posible, a difundir todos esos rostros de personas desaparecidas para aportar un granito de arena a esas familias que buscan a los suyos. Si ves alguna persona que crees que conoces o si tienes cualquier pista, aunque creas que es insignificante, comunícalo.. quizás esa pista sea más importante de lo que crees, llamándo a la Guardia Civil al 062 (España), sugerencias@guardiacivil.org o en la Comisaría de Policía más cercana. Podéis poneros en contacto conmigo si queréis incluir a alguien en este blog. La dirección está en el perfil de esta página. Las fuentes de este blog son de La Guardia Civil y Páginas webs de familiares de los desaparecidos.

Aurora Mancebo Leirós



Dia de la desaparición:


27/02/2004



Lugar de la desaparición:


Tarragona



Edad:


25



Estatura:


1,61



Complexión:


Normal



Ojos:


Marrones



Pelo:


Media melena, castaño oscuro

Observaciones:


Tatuaje en hombro derecho (Piolin de 4 cm)

La desaparición de Aurosa Mancebo Leiros se remonta al 27 de febrero de 2004. La mujer, que residía en Tarragona con sus padres desde hacía varios años, comenzaba a rehacer su vida tras la separación de su anterior compañero sentimental, que la había sumido en una fuerte depresión de la que todavía se encontraba en tratamiento.“Toma una estricta medicación sin la cual pierde la orientación y no sabe donde se encuentra.”, señalaba días más tarde el parte de búsqueda de la Policía Nacional.
Esa tarde salió a pasear y ya no regresó. Llegada la media noche sus padres comenzaron a preocuparse y dieron parte de la desaparición a las autoridades. La primeras reacciones de la Policía no fueron muy tranquilizadoras. “Comenzaron a dicir que seguramente se foi por propia vontade, e que non había nada que facer porque era unha rapaza maior de idade, pois tiña 24 anos, e que xa volvería”, explica Xosé Lois Leirós Gude, portavoz de la familia.
Estos argumentos no convencieron a los padres de Aurosa que estaban muy unidos a la joven y no se explicaban su partida sin mediar ninguna explicación, ni dejar ningún aviso. Pasaron varios días en los que, siempre según la versión de la familia, la Policía no puso suficiene interés en la localización de la joven. “Daba a sensación de que querían arquivar o caso”, señala Leirós. Es entonces cuando los padres y demás allegados a Aurora decidieron movilizarse y apelar a la presión popular.
Los vecinos, solidarizados con la familia, comenzaron a realizar batidas por la amplia urbanización tarraconense de Boscos, el barrio donde residía la joven, que contaba con amplias zonas verdes en las que era muy fácil perderse sin dejar rastro. “Fixemos un cento de batidas xa pensando no peor, para ver se atopábamos o cadaver, pero no se conseguiú nada”, recuerda Leiros Gude.
Lejos de desanimarse por los nulos resultados el clamor popular se hizo más fuerte. Los familiares de Aurora Leiros convocaron concentracionees en Tarragona y Vilagarcía, las dos localidades peninsulares donde la joven tenía familia, acudieron a los medios de comunicación y contaron el caso en programas especializados en desapariciones.
Esta vez sí hubo resultados y las autoridades decidieron crear una comisión de investigación específica para tratar de esclarecer el enigma. “A partir dese momento se puxeron en contacto cós pais e comenzaron a traballar máis en serio”, señala el familiar.
Primeras pistas
Tras varias semanas sin ningún tipo de prueba ni indicio un matrimonio que paseaba por la urbanización de Boscos encontró unas ropas con las que llevaba la joven en el momento de su desaparición. “Un pantalón gris tipo tejano, un abrigo acolchado de color hueso con el cuello forrado en piel marrón claro y una bufanda granate”, explica el parte difunidido por la Policía. “Algúen a depositou alí. Estaba lavada e investigando apareceron algunhas mostras de sangue”, explica.
Era el primer indicio para localizar a los sospechosos Al análisis de las muestras de sangre se unía el testimonio de unas personas que vieron a la desaparecida en un bar de la zona del puerto, tomando algo en compañía de unos amigos en la zona del Puerto. Se trataba de una zona de copas y movida frecuentada de forma habitual por los jóvenes y los hechos chocaron a la familia, ya que la joven no podía consumir alcohol, debido a su medicación.
Un nuevo indicio lo aportaron los registros de las llamadas de móviles de los compañeros habituales de Aurora Leirós. El mismo día de su desaparición, uno de ellos había recibido hasta treinta llamadas procedentes de una misma persona. La unión de todas las pistas apuntaba en una misma dirección.
Sospechosos
En la investigación del caso de Aurora Leiros se produjeron dos detenciones. Las primeras sospechas recayeron sobre la ex pareja de la joven, que contaba con un historial de denuncias por agresiones y malos tratos hacia su compañera. “Pegoulle e maltratouna, e nunha ocasión acabou no hospital” comenta el portavoz de la mailia. Con estos antecedentes no es extraño que tanto los padres como la Policía le situaran en punto de mira.
No fue así. Las muestras de ADN recogidas al analizar las ropas de Aurora Leiros, las descripciones que realizaron las últimas personas que vieron con vida a Aurora de uno de sus acompañantes y la procedencia de las treinta llamadas de móvil realizadas el día de la desaparición apuntaban hacia la misma persna. Un individuo, conocido como Edgar, que había acompañado a la joven los días anteriores a su desaparición.
Posteriormente se comprobó que el vehículo de Edgar’ había sido lavado minuciosamente y que incluso se llegó a raspar parte de la tapicería, lo que reforzaría la hipótesis de su implicación. El mismo sospechoso ofreció una extraña versión de los hechos, que despues negaría, a un compañero, en la que llegó a reconocer que la joven murió en el interior de un automóvil mientras mantenían relaciones sexuales.
Siempre según esta versión no confirmada, la joven había tenido un infarto y él, asustado, al ver que no se reanimaba, decidió enterrarla. Dado que esta historia no ha sido corroborada posteriormente por el sospechoso, que se niega a declarar, acogiéndose a sus derechos, y que el cadáver de Aurora Leiros continúa sin aparecer, la familia no guarda muchas esperanzas de que los hechos se esclarezcan definitivamente. “O tiveron preso, pero non ten antecedentes e é de boa familia”, explican los familiares.
Son razones de peso, que les mueven a pensar en que todo el calvario por el que han pasado no ha servido de nada. Para ellos, lo más sangrante es que el sospechoso se encuentra en libertad bajo fianza, a la espera de que se realice el juicio. Hasta entonces se ha decretado el secreto sumarial. “Isto é importante porque quere dicir que teñen algo, pero tamén supón que o caso poder estar así por tempo indefinido, mentres o consideren oportuno”, explica.
La asociación ciudadana que se movilizó el este fin de semana en Vilagarcía, surgió precisamente con la finalidad de potenciar las investigación que todavía se está llevando a cabo y urgir a la Justicia para que resuelva un proceso que lleva dos años abierto, pero para ello es necesario acometer reformas legales. “Solicitamos á xustiza que o Código Penal se reforme, porque tal e como están as cousas, as víctiimas osn semrpe as perxudicadas”, asegura Xosé Lois Leiros.
Su única intención, mover la conciencia de las personas y de la sociedad para que tanto su caso, como otros muchos que permanecen sin resolver, encuentren un final y así las víctimas puedan definitivamente descansar en paz.

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